19 noviembre , 2013
admin

La deglución atípica.

En este artículo veremos algunas características de la deglución atípica.

La deglución atípica en los niños es un mal hábito, producto de muchos factores que desencadenan un sin número de alteraciones a nivel de la cavidad bucal.

Esta anomalía se detecta cuando los infantes proyectan la lengua a la cara palatina de los dientes anteriores, abriendo la mordida, espacio que luego ocupa la lengua. Esto se traduce en problemas para pronunciar las palabras, algo más acentuado en menores de edad escolar.

La alimentación en nuestros pequeños es primordial para un buen equilibrio nutricional y físico, y para el posterior desarrollo musculo-esquelético. Alrededor de la duodécima semana de gestación, el embrión desarrolla el reflejo de deglución, que corresponde a la secuencia de contracciones musculares, en las cuales se lleva el alimento desde la cavidad bucal hasta el estómago. Después del nacimiento, se presenta la deglución infantil, con características bien definidas y que son consideradas adecuadas en el lactante. Luego esta función va madurando, a medida que cambian las consistencias de las comidas que consume el bebé, pasando de una totalmente líquida a una semisólida, y posteriormente a una sólida.

Intervención realizada por un especialista en aparatos ortodónticos

Dentro de la alimentación se pueden presentar anomalías, por movimientos no correspondientes a los parámetros normales de las estructuras que participan en esta acción, a esto se suele llamar una deglución atípica, entre las que encontramos:

Deglución con interposición lingual: Ocurre cuando la lengua se posiciona entremedio de las arcadas dentarias.

Deglución con presencia de contracción de la musculatura periorbicular: Se presenta cuando existe un aumento de la contracción de la musculatura correspondiente a aquella que rodea los labios, suele estar asociada a la deglución con interposición lingual.

Deglución con contracción del mentalis e interposición del labio inferior: Se refiere a la contracción de la musculatura del mentón, y la colocación del labio inferior contra la mandíbula superior, este tipo de deglución suele estar cuando se presenta una sobremordida de la arcada superior con la inferior.

Deglución con movimiento de cabeza: Esta se detecta cuando existe una extensión hacia atrás del cuello al momento de deglutir, debido a que el tamaño del alimento no es adecuado, o no es de una consistencia homogénea, haciendo dificultoso el paso de la comida a la faringe, por lo que al momento de producirse la asimilación, se realiza una extensión de cabeza y cuello para que el alimento este se transporte ayudado por la fuerza de gravedad hacia el esófago.

 

Deglución con ruidos: Se identifica cuando la lengua al adosarse al paladar, con mucha fuerza, produce ruido. Otra causa de esta deglución, es que la punta de la lengua sea muy gruesa, lo que genera que choque con mayor energía al paladar, provocando sonido al deglutir.

Deglución con residuos al tragar: La presencia de esta es multifactorial. Una de sus posibles causas, es la presencia de la flacidez del músculo perteneciente a las mejillas, permitiendo así que el alimento caiga fuera de la boca. Otro motivo, es la presencia de alteración en la sensibilidad (hiposensibilidad) de la lengua, disminuyendo los movimientos de adelante hacia atrás, que son necesarios para la impulsión del alimento hacia el estomágo. También puede ocasionarse por la nula percepción de la presencia de alimento en la boca.

Deglución infantil: Se refiere a la que forma de poner la lengua y los labios durante el amamantamiento. Ésta se vuelve atípica, al momento de persistir cuando ya han aparecido las piezas dentarias temporales del niño.

Movimiento de la mandíbula en la masticación.

Por lo tanto, es necesario observar las conductas alimenticias de nuestros pequeños, para prevenir que ciertos movimientos atípicos generen graves consecuencias, como cambios físicos permanentes en los menores o se establezca una patología en sí.

 

Para toda deglución atípica se aconseja acudir al logopeda que establecerá un programa de intervención para la persona afectada (ver figura).

Deja un comentario