9 enero , 2014
javier

Cómo detectar las dificultades del habla en los niños

“Normalmente, los padres suelen estar preocupados cuando sus hijos tienen alguna dificultad en la forma de pronunciar las palabras o incluso en la imposibilidad

de reproducir algún sonido. El proceso de aprendizaje del habla va pasando por unas fases en las que es normal un periodo de adaptación.

Es fundamental la colaboración de los profesores del niño así como la valoración por parte de un logopeda. En algunos casos, los pacientes que nos llegan no necesitan tratamiento logopédico pero sí un seguimiento por parte de los padres y no es necesaria ninguna intervención logopédica. Es por ello, que es muy importante la valoración logopédica a tiempo. A continuación exponemos algunos aspectos del desarrollo del lenguaje en el siguiente artículo.”

Es fundamental detectar las dificultades en el lenguaje con anticipación para así poder actuar. Tenemos que tener en cuenta que un 10 % de los niños con edades comprendidas entre los 3 y los 5 años presentan dificultades con el habla y la escritura. Los niños con la “lengua de trapo” son más numerosos de lo que imaginamos.

El aprendizaje de la lengua comienza ya en el embarazo, cuando el niño se encuentra dentro del vientre de su madre. Ya en su infancia el bebé comienza a balbucear con un orden lógico para él. Entre los 18 y los 24 meses de edad comenzará a pronunciar sus primeras palabras, luego comenzará a elaborar frases embrionarias, que serán cada vez más complejas, antes de aprender a leer y a escribir en el colegio. En esta fase, se pueden presentar problemas del lenguaje. Pueden ser detectados de forma muy temprana, lo importante es cómo reconocer estos síntomas.

Estar atentos los diferentes signos de dificultad.
Desde los 6 meses, si el niño deja de emitir sonidos, o que no reacciona a los que debería escuchar, o si tiene pérdidas episódicas del oído.

Si a los 2 años y medio el niño no es capaz de pronunciar y elaborar frases simples, de aumentar el número de palabras en su vocabulario o no pronuncia las consonantes.

A los 3 años el niño debe saber elaborar frases simples y comprender algunas más largas. Su conversación debe de enriquecerse de “pequeñas palabras” (el, un, mi, casa).

Si a los 3 años y medio, solo una persona de su entorno familiar es capaz de entender su “idioma” estaremos ante un problema. Un 10% de los niños entre 3 y 5 años presentan ya problemas en el lenguaje. Es a partir de esta edad que los padres deberían acudir a un logopeda para que le realizara una valoración al niñ@.

 

Deja un comentario