22 diciembre , 2016
javier

Los trastornos fonéticos en logopedia

Son desórdenes de la producción del habla en los que existe una dificultad fisiológica para articular los sonidos de la lengua; tanto en tareas de denominación de objetos como en la producción de oraciones en el habla espontánea o en intentos de producir el sonido, la dificultad es idéntica y el sonido siempre es sustituido por una misma realización errónea (Bosch, 2003).

Puntos de articulación

Puntos de articulación

Se trata de alteraciones que se producen en la articulación de determinados fonemas de forma aislada, ya sean vocales o consonantes, si bien, son más frecuentes las disfunciones en las consonantes que en las vocales, y concretamente en las que demandan una mayor precisión motriz (/r/,/rr/,/s/,/d/y/l/), además de los sinfines.

La articulación exige la coordinación fina y el control de los grupos musculares implicados en la realización de fonemas (Chevrie-Muller, 1997).

Estos trastornos, denominados dislalias, pueden ser de dos clases:

De tipo evolutivo (dislalia evolutiva)

La inmadurez del Sistema Nervioso Central y del aparato fonoarticulador provoca disfunciones en la articulación de los sonidos que conforman el lenguaje.

Todas las personas presentan dislalias en una etapa concreta del ciclo vital y que presumiblemente se superan con la propia evolución y práctica del sujeto (Ruiz, 2000).

La conquista de una adecuada articulación se logra a partir de la imitación, la correcta percepción auditiva y, sobre todo, a través del ensayo y error; de ahí que todos nos hayamos equivocado en ciertas pronunciaciones fonéticas.

– De tipo funcional (dislalia funcional)

Cuando la dificultad articulatoria, en cualquier posición de la palabra, persiste al desarrollo evolutivo del lenguaje infantil, se conoce como dislalia funcional, la cual, es debida a una disfuncionalidad de los órganos encargados de la articulación de los sonidos del lenguaje, sin que se aprecien déficits en dichos órganos, sino la confluencia de diversas variables (Perelló, 1995, Gallego, 2000, Pascual, 2000 y 2003):

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